Planificar antes de invertir

El inversor experto debe tener un importante conocimiento de diferentes áreas y sobre todo ser capaz de controlar sus emociones para tomar la decisión correcta. En alguna ocasión, habremos escuchado que el secreto de las inversiones es comprar cuando esta barato y vender cuando esta caro, y dicho así, parece incluso fácil.

La realidad es que cuando está barato no te atreves a comprar ya que todo está muy negro y hacerlo es casi un acto de fe. y cuando esta caro, la codicia se apodera del inversor y le impide vender ya que piensa que esa inversión es un valor seguro que seguirá su alza y no hay mejor sitio para su dinero que ese.

Por ello, el inversor debe ser consciente de que todo esto pasará por su cabeza en el momento de tomar la decisión de comprar y vender, para dejar a un lado las emociones y utilizar criterios lo más objetivos posibles.

La decisión de vender es la más importante, ya que supondrá trasformar en dinero el activo que en un momento anterior decidimos comprar. Hasta que no hayamos vendido no hemos ganado ni perdido nada, tenemos una ganancia o perdida latente no realizada, es decir, seguimos invertidos y sujetos a la evolución de ese activo.

Antes de realizar una inversión en un activo concreto, debemos haber analizado donde vamos a meter nuestro dinero, saber de que situación partimos y cuáles son los diferentes escenarios que se pueden producir, de esta forma planificaremos cual será nuestra actuación en cada uno de esos escenarios, estableceremos objetivos de rentabilidad y» stop» de salida para el caso de que las cosas no evolucionen como esperamos.

Esta forma de actuar, planificando nuestra inversión, es la única forma de luchar contra los impulsos emocionales que nos pueden llevar a cometer errores en la toma de decisiones relativas a la inversión; y sobre todo, en la decisión de vender, que es tan importante.