10 consejos para que las fotografías de viviendas de segunda mano “vendan” mejor

Cooperativas de viviendas y comunidades de bienes ( y comunidades valencianas) como modelo de desarrollo de proyectos edificatorios.
01/07/2017
¿Qué es el catastro inmobiliario y para qué sirve?
11/08/2017
Mostrar todo

Imagen: fotografia.com

¿Quién no ha visto alguna vez algún despiste a modo de “gazapo” en una fotografía? La respuesta será en líneas generales afirmativa, aunque hay que tener en cuenta que no es lo mismo un error en una imagen familiar/personal que en una profesional.

Y en el sector inmobiliario, en particular, las imágenes cobran cada vez más protagonismo. La sociedad es cada vez “más visual” y proliferan nuevos canales virtuales para exponer las promociones de viviendas o productos al cliente final. De hecho, un gran porcentaje de los compradores comienzan la búsqueda de una vivienda de forma online y la primera impresión que tienen sobre ésta tiene mucho que ver con las imágenes que vea. Por tanto, el alcance es mucho mayor, pero también aumentan los riesgos. Una fotografía mal hecha o que muestre un detalle no esperado del producto o servicio puede hacer que el cliente rechace nuestra oferta y continúe buscando en la competencia.

Por ello, hemos recopilado estos 10 consejos para mejorar la calidad de las fotografías que realicen en viviendas de segunda mano con el fin de captar mejor la atención de los posibles compradores:

 1. Prestar atención a la luz del sol y evitar la sobreexposición.

2. Tener cuidado con las sombras. Éstas distorsionan la apariencia de un espacio, por lo que las habitaciones pueden no verse reflejadas como son en la realidad.

3. Mantener limpia la zona que se vaya a fotografiar. La cámara puede recoger cualquier tipo de polvo o pelusa, algo que  afectará negativamente a la percepción que se tenga del inmueble y a la propia imagen.

4. Tomar siempre fotografías con las luces encendidas y apagadas para poder elegir posteriormente la que mejor convenga. Se recomienda, en la mayoría de los casos, utilizar flash. Hay que tener en cuenta que hay bombillas incandescentes (en las fluorescentes tienen una tonalidad más azulada) que emiten un tono de color amarillo brillante que puede hacer que cambie el color real de la imagen o que cree un resplandor poco atractivo.

5. Hay que tener cuidado con los cables. Algunos trucos para que éstos no aparezcan en las instantáneas pueden ser: colocarlos detrás de algún mueble, colocar la cámara entre ellos o utilizar algún objeto a modo de “camuflaje”. Otra opción para ocultarlos podría estar en la utilización de algún programa de edición como Photoshop, aunque para ello habría que tener conocimientos avanzados.

6. Comprobar si hay algún objeto debajo de los muebles, especialmente camas, porque aunque no se vea a simple vista, se mostrará en las fotografías.

7. Mostrar las ventanas y evitar que aparezcan en su totalidad persianas o cortinas. Lo que se muestra y se vende es la casa, no su decoración. Los interesados en comprar una vivienda prefieren habitaciones luminosas y hay que buscar el modo de que éstas irradien mucha luz. Eso sí, cuidado con el paisaje que se muestre tras las ventanas, ya que habrá que evitar edificios o calles en mal estado.

8. Evitar la aparición de objetos personales del vendedor. Una gel de baño en la ducha, una prenda de ropa o una fotografía familiar no deben aparecer en las imágenes.

9. Evitar la aparición de personas. La imagen de una persona puede ser vinculada directamente con la vivienda o el estado de ésta, por lo que no es aconsejable su presencia.

10. Establecer el punto focal porque queremos que el comprador fije su mirada en algo en concreto o en la totalidad de un espacio. Normalmente se utilizan las entradas de las habitaciones y se fotografía desde la puerta para buscar una impresión más general.

 

Deja un comentario